La fotografía es el resultado de una creación de mi hija María
Con esta sencilla entrada en Gastronomía en verso, quiero darle las gracias a Juanjo Gobantes por su generosidad al enviarme una lata de excelentes filetes de anchoas en aceite de oliva de Santoña y al mismo tiempo, felicitarle por su valiente iniciativa emprendedora que se traduce en la calidad del resultado final de un eficiente trabajo que está realizando al frente de Conservas Juanjo Santoña.
Como ya sabéis, continúo siendo fiel al principio básico de respetar la finalidad esencial de este sencillo espacio de encuentro en Internet que no es otra que compartir información gastronómica, una información que está siendo aportada por un amateur o aficionado al ilimitado mundo de la gastronomía, un universo de posibilidades culinarias que cada día me gusta más y más, respetando siempre la cocina tradicional que para mí es la mejor de las cocinas.
Mi amiga y compañera de fogones compartidos Finuca sabe que mi querido padre era natural de Santander y que yo tengo un cariño especial por Cantabria. Os invito a visitar la cocina de Las Recetas de Finuca porque sé que os encantará.
Hablar de Cantabria y de anchoas es como hablar del amor y de la pasión como sentimientos inseparables dado que la excelencia de las conservas de este manjar se empapa de los aromas y de la belleza del mar Cantábrico.
Os invito a disfrutar de un "país para comérselo" con aromas de Cantabria para conocer un poquito más de cerca esta hermosa y encantadora tierra:
¿Juráis o prometéis defender la anchoa de calidad, fomentar su
conocimiento y estima, divulgar sus formas de consumo sin atender a interés comerciales
o de empresa?
Queridos amigos y compañeros de fogones, yo seré fiel cumplidor del mencionado compromiso y os prometo que estamos ante la presencia de un producto excelente que os encantará.
Aún recuerdo con muchísimo cariño aquellos deliciosos bocadillos de anchoas que degustábamos con mucho apetito en el tiempo de recreo -cuando se podían degustar, dado que normalmente eran de sardinas en aceite, que por cierto, también eran muy sabrosos- en los Hermanos Maristas de La Coruña muy cerquita de la Plaza de Lugo.
Me encantan las anchoas acompañadas con un pan excelente de mi tierra. ¿Qué tal si os propongo un Pan de Cea para acompañar estas exquisita anchoas de Santoña?; como se nota que uno ama también a Galicia ;).
En este caso, para valorar hay que experimentar y degustar así que a mi hija María a quien también le encantan las anchoas, le pedí que me ayudara a emplatar dos formas de presentar este exquisito manjar:
